La
Feria de Novilladas de Collado Mediano ha tenido un resultado
discreto en cuanto a trofeos, pero con sus matices y detalles de
interés para los que tuvimos la ocasión de seguirla al completo. No
ha sido la feria del siglo, desde luego, pero ha mantenido el
interés.
El
viernes 22 abrían la Feria los erales de La Interrogación, bien
presentados, y que dieron un juego desigual motivado por la falta de
fuerzas.
Pedro
Gómez, de la Escuela de Galapagar, con sendas faenas meritorias
salió por la puerta grande tras cortar una oreja en el primero y dos
en su segundo novillo, excesivo premio a mi juicio tras una estocada
efectiva pero defectuosa.
Por
su parte, a Juan Pablo Ibarra, de la Escuela de Colmenar Viejo, y que
sustituía a David Gutiérrez, (palmas y silencio) le vimos los
mejores naturales de la tarde, con gusto y temple y buena colocación.
Entre la buena condición y la falta de fuerzas generalizada, destacó el tercer
novillo “Doronsillo” con el número 40. Buen novillo, encastado y
repetidor en la muleta. Lástima de la falta de fuerzas de sus
hermanos porque se adivinaba una calidad en las embestidas que nos
quedamos sin ver.
Pedro Gómez
El
sábado 23 la novillada con picadores de La Guadamilla tuvo dos
partes bien diferenciadas
Los
tres primeros novillos acusaron falta de fuerzas y mansedumbre en mayor o
menor medida, sosería y poca transmisión.
Mejor
juego dieron cuarto, quinto y sexto. Tres novillos con su punto de casta y que
permitieron el lucimiento de los novilleros.
El
problema fue que después de faenas con cierto interés todos se estrellaron
con el acero. El Mene pudo cortar orejas, por encima de su lote, pero
estuvo muy mal con la espada. Lo mismo podemos decir de Joel Ramírez,
que lo intentó, y por momentos estuvo muy firme, pero pegó un
petardo con el descabello, 13 intentos le contamos en su primer
novillo y cinco en su segundo. Toca practicar, porque si no se le van
a ir muchas oportunidades de triunfo, maneras no le faltan pero hay
que matar.
Julio
Méndez estuvo más discreto pero al menos acertó con la espada, lo
que le valió para cortar el único trofeo de la tarde al sexto.
A
destacar esta tarde la brega y dos pares de banderillas de mucho mérito de Juan Carlos Rey (una vez más), y otro ajustado par
de banderillas de Francisco Paredes Chico, subalterno de Julio
Méndez, apretando a los adentros en el sexto.
Julio Méndez
El
domingo 24 la novillada de Hermanos González también tuvo dos
partes diferenciadas.
El
primer novillo, con buena condición, se vino abajo muy pronto al
derrotar con violencia en el burladero, debido a la conocida
costumbre de algunas cuadrillas de estrellar al animal contra las
tablas. Echó pronto el cierre yéndose a la querencia de las tablas.
Hay que decir que Valentín Hoyos al menos lo intentó y fue
despedido con palmas tras un pinchazo y estocada.
En
su segundo, el que hacía cuarto de la tarde, se enfrentó a un manso
que fue complicándose tras muchos capotazos y un tercio de
banderillas que acabó orientando al animal. Estocada caída
(palmas).
El
segundo de la tarde salió con genio y (otra vez) citado en el
burladero arremetió con violencia estando a punto de causar una
desgracia al dañar la estructura. Como resultado, un novillo que
tuvo que ser devuelto al dañarse los cuartos traseros.
El
segundo bis salió también con genio y volvió a derrotar con
violencia, pero se apagó pronto embistiendo distraído y
defendiéndose. Petición para Juan Herrero que no fue atendida, y
bronca a la presidencia.
El
segundo del lote de Juan Herrero, quinto de la tarde y posiblemente
el novillo de la Feria, tenía por nombre “Cantorrero”, herrado
con el número 66, y jabonero de capa. Siempre por encima del
novillero, con las complicaciones de la casta que superó en todo
momento a Juan Herrero, al menos así lo vio el que esto escribe. 5
pinchazos y un descabello (palmas).
Buen
novillo el tercero (61 Tempranito) que sembró el pánico en
el tercio de banderillas haciéndose el amo del redondel. Buenos
detalles de Cristiano Torres. El novillo embestía humillado y con
clase pero fue a menos.
El
cierraplaza, “Pintor” de nombre y con el 60 en el costillar,
encastado y humillador, tuvo enfrente a un Cristiano Torres muy en
novillero y al que nos quedan ganas de volver a ver, aunque deberá
practicar con la espada y el descabello.
Tres
buenos novillos en resumen (3º, 5º, y 6º) entre los que debería
de salir el novillo triunfador de la Feria, en una entretenida tarde
que vio saludar montera en mano a Pablo Gallego por un buen par de
banderillas al
quinto, y a Juan Carlos Rey (no falla…) en el sexto.
Cristiano Torres
Un
año más los tres días la plaza registró una buena entrada, en
torno a los tres cuartos el viernes y sábado, y rozando el lleno el
domingo. Por supuesto abarrotada en los encierros por la mañana.
Los
toros son sin duda el alma de las Fiestas en honor al Santísimo
Cristo de la Caridad.
Esto
lo dejo por
aquí
para los que piden la supresión de las novilladas en Collado
Mediano.