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lunes, 22 de abril de 2013

Tentadero en Fuenterroble (II) Con Sánchez Vara y Curro de la Casa


Segunda parte del tentadero  de vacas de origen  Atanasio-Lisardo de la ganadería de “Toros de Fuenterroble”, de Campo Bravo Alcarreño.

Dos toreros alcarreños,
   
Javier Sánchez Vara, el presente.











Curro de la Casa, el futuro inmediato al que seguimos desde hace tiempo, y que se presentará en Las Ventas el 27 de mayo.











También participaron en el tentadero, entre otros, dos novilleros sin caballos,

Mario Sotos 




Y  David González, que debutará con caballos el próximo mes de agosto.




Desde aquí desearle suerte al ganadero, quien pudiendo apostar a caballo ganador como hubiera sido lo más fácil, apuesta por un origen más complicado y mucho menos comercial como es el encaste Atanasio-Lisardo.

lunes, 12 de marzo de 2012

Brihuega y Cenicientos



En poco más o menos un mes se van a celebrar, entre otros, dos acontecimientos taurinos ciertamente singulares en la zona centro.
Por un lado la corrida de Primavera en Brihuega (Guadalajara), con Juan José Padilla en el cartel -merecedor del  cien por cien de respeto y del máximo apoyo- junto con Morante y Manzanares, bastante más habituados a estas vainas, y por otro lado la encerrona de Javier Sánchez Vara en Cenicientos  (Madrid) en la corrida concurso de ganaderías.

Se trata probablemente de dos formas bien distintas de entender y  representar el toreo, en su concepto y en su repercusión.
Tan distintas y tan distantes como el Tietar y el Tajuña, los ríos que bañan las vegas de Cenicientos y Brihuega, y que sin embargo, al final, vierten sus aguas en el Tajo, que debiera ser en este caso el espacio común del toreo.
Dos lugares –dos valles- con una enorme cultura, tradición y afición taurina, que van a escenificar  dos formas de entender la Fiesta.

En Cenicientos habrá eso que tanto reclamamos, variedad de encastes.
Allí va a haber variedad y de la buena. Garantías sobre el papel, las máximas.
Prácticamente confirmados, que yo sepa, Guardiola Fantoni, Miura, Dolores Aguirre, Prieto de la Cal, Adolfo Martín, y posiblemente Galache.

Frente a esta verdadera representación de variados encastes, un  único espada, el alcarreño Javier Sánchez Vara. Un tipo honrado y luchador, a decir de los que le conocen bien, con más aspecto de lateral zurdo de algún equipo de liga autonómica de fútbol (antes regional), que de figurón del toreo. Que ni lo uno ni lo otro es.

No estoy muy seguro de que se juegue allí tanto como él dice. La encerrona, que para Sánchez Vara puede resultar un punto de inflexión, es más que probable que pase casi desapercibida salvo para quienes piensan –pensamos- que la razón  y la verdad de la fiesta estarán en esta ocasión más cerca del Tietar que del Tajuña.

Una semana más tarde, Brihuega vivirá su tradicional corrida de primavera en su coqueta plaza de La Muralla con un cartel atrayente en el que no faltará Padilla, a quien el destino llevará hasta Brihuega en su particular gesta como bien podía haber llevado hasta Cenicientos, un hábitat más natural para el Jerezano de no  haberse cruzado Marqués en su camino aquella fatídica tarde zaragozana.

Padilla y Sánchez Vara, dos toreros que han tenido mucho  en común, hartos de torear lo que pocos han querido, trabajadores, alejados de la maestría y el arte barroco, currantes de los ruedos y a quienes ahora el destino parece separar en su camino.
La paradoja del toreo, y por qué no, también su disparidad y su riqueza.


Brihuega es el lugar en  el que, aún sin saberlo, pasé el primer verano de mi vida y del que conservo junto a algunas historias familiares de un divertido verano, algunas fotos en blanco y negro de sus encierros, antaño no tan concurridos.
Como es tradicional, cartel de relumbrón y lleno asegurado para la que se conoce por estos pagos como “La corrida de los Famosos”, que como bien se puede imaginar, se convierte en una oportunidad estupenda para ver, dejarse ver, y de paso hacerse alguna foto con algún representante del famoseo, sea o no taurino, que para esto de la foto viene a ser lo de menos.


Cenicientos y Brihuega, ¿el Yin y el Yang de la Tauromaquia posmoderna? O ¿dos plazas, dos ríos, que en definitiva van a parar al lugar común –la Fiesta- transformada en río Tajo?

Desde aquí solo me queda esperar que  haya TOROS tanto en el valle del Tietar para el Alcarreño, como en la Alcarria, en la vega del Tajuña, para la terna de los famosos.
Aunque uno lleve la mosca Briocense tras la oreja, sin prejuicios ni malos presagios.

Olvidándonos de lo que sorteó Morante en La Muralla hace un año por estas fechas.

Borrón, cuenta nueva y optimismo a raudales, porque EL TORO, al fin y al cabo es  lo único imprescindible del tinglado taurino.
Y aplíquesele entonces al TORO lo que le decía aquel exaltado vecino a su alcalde en “Amanece que no es poco”, la obra maestra de José Luis Cuerda…”Todos somos contingente, sólo tú eres necesario”.

Pero así no, por favor

Brihuega, Corrida de Primavera 2011

Y si no hay toro, esto se va al garete. Con toreros, famosos, políticos, figurantes y público en General.
Ojala que sean dos buenas tardes para el recuerdo, ingredientes no faltan, y a la situación actual de la fiesta le vendría muy bien, pero si algo me gustaría, aparte claro está de que la desigual e injusta lucha de Padilla siga su curso y recoja sus merecidos frutos, es ver que la gesta del Alcarreño tiene la repercusión que merece, y el éxito le acompaña en su particular Sábado de Gloria en Cenicientos.


lunes, 7 de febrero de 2011

Toreros de Guadalajara (y IV)


José Luis Sedano

Nacido en Peñalver en 11 de febrero de 1.943.
Habitual en las capeas de la provincia y de toda la zona centro en los años de su juventud, tomó la alternativa en Benalmádena en octubre de 1.983 de manos de Francisco García “El Poli”.
Retirado prematuramente de los ruedos, fue Director de la Escuela Taurina de Guadalajara en la década de los 90.




Francisco Javier Sánchez Vara



Nacido en Guadalajara en julio de 1.979, marcha a Madrid cuando tenía 7 años, donde ingresó en la Escuela Taurina en 1.990.
Figuró en el cuadro de honor de la Escuela desde 1.993 hasta 1.995.
Con tan sólo 11 años mató su primer becerro en Higuera de las Dueñas (Avila), el 8 de septiembre de 1990.
Con quince años debuta vestido de luces en Torrejón de Ardoz, cortando las dos orejas y el rabo del primer eral al que se enfrentó.

Debutó  con picadores oficialmente en Benidorm, el 21 de enero de 1.996, aunque su estreno real ocurrió unos meses antes.

Según cuenta Juan Luis Francos en la Enciclopedia Taurina de Guadalajara, “Ocurrió en Medina del Campo el 11 de junio de 1.995. Acompañaba a Domingo Triana, Antón Losada y otro que no recuerda. Este último no se presentó, quedando la corrida en un mano a mano, y a él, que había ido en calidad de espectador, lo inscribieron como sobresaliente. Domingo Triana recibió una cornada en el gemelo y Antonio Losada se fracturó un dedo, por lo que tuvo que matar dos toros, cortándole las dos orejas al primero”.

Tomó la alternativa en la localidad alcarreña de Sacedón, de manos de Luis Francisco Esplá y actuando como testigo “El Fandi”, el 30 de agosto de 2.000, cortando tres orejas.

En su confirmación en Las Ventas, el 7 de Septiembre de 2003, dio una vuelta al ruedo en su primero y cortó una oreja en el sexto.
Transcribo un fragmento de la crónica del festejo publicada en ABC por Rosario Pérez.

Dos matadores, Alberto Manuel y Sánchez Vara, ratificaban su doctorado y, finalmente, fue este último el que se llevó el gato al agua y resultó el triunfador de un anodino festejo con escasos pasajes para el recuerdo.
El citado éxito sobrevino en el sexto, al que Sánchez Vara saludó con fibrosos lances. Se volcó el público con el torero en el tercio de banderillas y éste correspondió con el brindis de una faena premiada con la única oreja de la tarde. Sentado en el estribo e hincándose de hinojos principió su labor. Obtuvo una primera ronda de notables derechazos. Valentón se mostró en las siguientes y desgranó también algún muletazo digno de mención.
A izquierdas sólo lo intentó cuando agarró el estoque de verdad para cuadrar y matar al enemigo. Puso corazón en la estocada y fue recompensado con el mencionado premio.
Lo cierto es que el espada de Guadalajara, guste más o menos su toreo, derrochó ganas de principio a fin. Con tres largas, citando con la palma de la mano con alegría y gusto, saludó al toro con el que ratificaba su doctorado (…) Bullidor, banderilleó después Vara y, aunque no resultó un tercio brillante, fue muy ovacionado. Unos doblones y un trincherazo poderoso prologaron el trasteo. Sin más probaturas agarró la zurda y extrajo una serie con poco ajuste, pues le faltó cruzarse más.
Sobre la derecha, aunque con un vulgar zapatilleo, porfió valeroso para exprimir las deslucidas embestidas de su rival. En el epílogo dibujó un templado derechazo y dos pectorales notables. Dio una vuelta al ruedo.

Actualmente en activo, es un torero que suscita opiniones para todos los gustos, aclamado en muchas ocasiones por el público, su estilo, en ocasiones un tanto peculiar, no siempre resulta del agrado del aficionado.
Sin embargo, lo que no se le puede poner en duda es su pundonor, sus ganas de agradar,  y su capacidad de enfrentarse a lo que otros no ven ni de lejos, por lo que aunque sólo sea por eso merece el mayor de los respetos.