lunes, 6 de mayo de 2013

Novillada en Almoguera (Guadalajara). Mano a mano con Martín Escudero y Curro de la Casa



En Almoguera, Guadalajara, con motivo de la Fiesta de la Santa Cruz de Mayo se ha celebrado este sábado día 4 una novillada picada con cuatro utreros de Torrehandilla.

Novillada festiva y propensa a las orejas, mano a mano entre David Martín Escudero, de Galapagar, y el Alcarreño Curro de la Casa, de Valdesaz.
Precios populares en Taquilla, tanto que no había taquilla porque la entrada era gratuita, que tal y como están las cosas es de agradecer y aplaudir al Ayuntamiento de Almoguera.
Aplausos pues para ellos.

Novillos justos de presencia y flojos en general, con poca cara primero,  segundo y cuarto, y más armado pero falto de remate el tercero.
Digamos que correctos en su presentación teniendo en cuenta la categoría de la plaza.
Manso con su punto de casta el primero, y de más a menos segundo, tercero y cuarto. Resultaron “manejables”, como se dice ahora, que aunque no me guste la palabra, sirve para entendernos.
Todos muy nobles. El segundo fue premiado con vuelta al ruedo, lo que a mi juicio fue un excesivo reconocimiento.

Martín Escudero estuvo voluntarioso, con detalles de buen gusto y  sabiendo ver las querencias de los novillos y dándoles su sitio, pero le veo algo “atascado” en la que creo es su tercera temporada ya con caballos. Aún así anduvo sobrado con su lote. Mató bien al primero y de estocada trasera y tendida al segundo.

Curro de la Casa, estuvo muy por encima de los dos novillos que sorteó.

Curro practica un toreo serio y sobrio, con mucho temple y quietud, en ocasiones impropio de su corta andadura con caballos.
Muy quieto con el capote,  ligó buenos muletazos con las dos manos, y algún pase de pecho de muy buena ejecución, que quien frecuenta este blog,  sabe que el pase de pecho es una de mis manías confesables. Mató de sendos estoconazos.

El alcarreño tiene madera. Mucha y de la buena, pero como es lógico tendrá que ir puliendo detalles, a base de placearse, como algunos errores de colocación que en su próximo examen de Las Ventas le pueden pasar factura. Tiene todas las papeletas para llegar muy arriba. Hay que darle tiempo.

Capítulos aparte merecen el apartado de trofeos y el tercio de varas.
El primero porque se convirtió en una especie de autoservicio en el que lo que dijera la Presidencia tampoco había que tomárselo al pié de la letra.
Dos orejas para Martín Escudero en el que abrió plaza y otros dos trofeos en el tercero, que si no me equivoco, la presidencia no había concedido. Curro de la Casa cortó dos orejas (concedidas por el presidente), y un rabo que no había concedido el Presidente en su primero, y dos orejas en el que cerró el Festejo.
Pelillos a la mar y los dos novilleros a hombros por la puerta grande.

Y en cuanto al Tercio de Varas, poco que decir porque no existió mas que un simulacro ejecutado además, excepto en el primer novillo,  prácticamente en la puerta de chiqueros (¿).

En definitiva, novillada festiva y exitosa que me sirvió para ver en acción a dos de los novilleros más en forma del momento, y en particular para seguir la progresión de Curro de la Casa, en la que, creo no equivocarme, será la temporada que le confirmará  en los puestos altos del escalafón. Atentos a él porque tiene mucho que decir.

Algunas fotos de la novillada…

Martín Escudero







Curro de la Casa











lunes, 22 de abril de 2013

Tentadero en Fuenterroble (II) Con Sánchez Vara y Curro de la Casa


Segunda parte del tentadero  de vacas de origen  Atanasio-Lisardo de la ganadería de “Toros de Fuenterroble”, de Campo Bravo Alcarreño.

Dos toreros alcarreños,
   
Javier Sánchez Vara, el presente.











Curro de la Casa, el futuro inmediato al que seguimos desde hace tiempo, y que se presentará en Las Ventas el 27 de mayo.











También participaron en el tentadero, entre otros, dos novilleros sin caballos,

Mario Sotos 




Y  David González, que debutará con caballos el próximo mes de agosto.




Desde aquí desearle suerte al ganadero, quien pudiendo apostar a caballo ganador como hubiera sido lo más fácil, apuesta por un origen más complicado y mucho menos comercial como es el encaste Atanasio-Lisardo.

lunes, 15 de abril de 2013

Tentadero en Fuenterroble (I) con Fernando Robleño, Antonio Rosales y Víctor Barrio


Aún quedan Atanasios…

A orillas del río Tajuña, en Brihuega, provincia de Guadalajara, se encuentra la finca Fuenterroble.
Entre los chopos que delimitan el curso del Tajuña, y  los robles que dan nombre a la finca y tapizan las laderas, allí pasta la ganadería “Toros de Fuenterroble”, propiedad de la sociedad Campo Bravo Alcarreño.
Y hasta allí, invitado por el ganadero, me acerqué a presenciar un tentadero de hembras.

La joven ganadería la forman vacas y sementales de  procedencia Atanasio-Lisardo vía Toros de Cortés, a los que se han añadido recientemente una punta de vacas de Andoni Rekagorri, del mismo origen vía Valdefresno. El destino mayoritario es la suelta por las calles y el campo, de gran tradición en toda la provincia.

En una soleada y calurosa jornada se tentaron alrededor de una docena de vacas entre eralas y utreras, algunas con el hierro de origen y otras herradas ya con el de la casa.

Fernando Robleño, Antonio Rosales, Víctor Barrio y Curro de la Casa, a los que se añadieron, Javier Sánchez Vara, Francisco Pajares, Mario Sotos y David González, fueron quienes dieron cuenta de las vacas que durante todo el día salieron a examen.

El tentadero en conjunto resultó interesante, con algunas vacas que manseaban en el caballo y se venían arriba en la muleta, otras con poca fijeza, en general con poca fuerza, pero prácticamente todas con un evidente fondo de casta que al ganadero seguro le habrá satisfecho.

Abrió la tienta Fernando Robleño quien, en mi opinión, se encuentra en el mejor momento de su carrera, y eso se dejó ver incluso tentando vacas.
Asentado, serio, en su sitio, y con mucha clase y temple, hizo buenas vacas que probablemente otros no hubieran logrado enseñar al ganadero, que al fin y al cabo es el objetivo de la tienta.
Ojala sea esta la temporada de Robleño y llegue a lo que llamamos “el público”, lo que muchos aficionados vemos en él. 







Antonio Rosales







Víctor Barrio







Protagonistas imprescindibles…

El Piquero



Y el Ganadero



Cuando termine de clasificar todas las fotos, subiré al blog la segunda parte con J. Sánchez Vara y Curro de la Casa.




jueves, 11 de abril de 2013

El Natural según Manolete



En el toro que embiste, no se debe adelantar la muleta, sino dejar llegar al toro, hasta que los pitones estén a una cuarta de la muleta. Cuando el toro está a esa distancia, entonces se le debe correr la mano con la máxima lentitud y estirar el brazo todo lo que se pueda. La pierna derecha tiene que quedar completamente inmóvil, y cuando el pase llega a su terminación, hay que girar  sobre la pierna derecha hasta quedar en posición de darle el siguiente muletazo en el mismo terreno que se inició el primero, y así sucesivamente dar todos los que se puedan…o deje dar el toro
En cambio, cuando el toro no tiene arrancada, hay que provocarla y, una vez que el toro embiste, se debe hacer lo mismo que queda explicado en el otro caso.

(Recogido por Eduardo de Guzmán en “El Toreo y su época”)

Tres apuntes:
Por un lado, según esto no se rectifica la posición “pase lo que pase”.
Al no adelantar la muleta, no se juega con la ventaja del pico, o al menos no parece fácil hacerlo.
Tal y como lo describe Manolete, difícilmente se carga la suerte…y es muy fácil caer en el toreo de perfil, al hilo o fuera de cacho.

Y yo me pregunto…esta forma de torear al natural  encajaría hoy en lo que queremos  y exigimos ver?

No se yo si el toreo vertical de Manolete sería comprendido hoy en día…


jueves, 21 de marzo de 2013

La nueva inquisición



Vía “El Mundo”, copio:

YouTube quiere una fiesta de los toros sin sangre. Incruenta. Al estilo portugués. "Podría haber vídeos de toreros con la capa o la muleta", explica un portavoz de la web de vídeos de Google. "Pero no picando o matando al toro", añaden.
La polémica estalló este jueves al cerrar YouTube el canal con vídeos taurinos de @PabloLopezRiobo por tratarse de un canal de toros.

Explican desde el gigante 'on line' que tienen derecho a eliminar los contenidos que no cumplan los requisitos de contenido estipulados en sus 'Términos y Condiciones' "sin necesidad de preaviso y a su elección exclusiva".
Y señalan este punto recogido en las normas en que se especifica que no se pueden publicar vídeos "con contenidos sobre actividades negativas como abusos a animales, consumo de drogas o fabricación de bombas". Es decir, equipara los vídeos taurinos con la fabricación de bombas y el consumo de drogas.
"Y la compañía está en su derecho de retirar cualquier vídeo que no cumpla estos términos y condiciones", rematan desde YouTube, desde donde aseguran que las reglas son iguales para cualquier país del mundo y que no hay especificidades por países.
En cualquier caso, desde el portal de vídeos aseguran que es la comunidad de usuarios la que tiene que denunciar un vídeo. "Nosotros no tenemos policías vigilando", añaden. De este modo, reconoce que los vídeos antitaurinos, rebosantes de imágenes sangrientas, se retirarían "si hay usuarios que lo solicitan".

Creo que nunca dejaré de sorprenderme, la estupidez humana no tiene límites, puede llegar a ser infinita.
Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar...

miércoles, 20 de marzo de 2013

Las Orejas o el Toreo sordo. Morante y Criadero




Me parece bien que exista el toreo orejero, festivo y bullicioso.
Que Manuel Díaz y El Fandi salgan del ruedo por la puerta grande. Me parece estupendo. Para gustos los colores, pero a mi no me interesa la comparación, porque no existe, no es posible.

Lo de Morante ayer, 19 de marzo, al quinto de la tarde,  me parece la expresión máxima de lo que se puede sentir viendo torear. Y eso a través de la pantalla, que eso si que no se puede comparar con lo que se vive en el tendido.

Si, se ve mejor, más veces, más lento, muy lento, superlento…pero no es lo mismo.

Y aún así todavía estoy acordándome de las verónicas de recibo, la réplica a Luque  por chicuelinas (por cierto…¿dejará Luque su status de eterna promesa esta temporada?)

Sigo viendo los ayudados por alto, el pase de pecho, los derechazos, el natural largo, muy templado, imponiendo la cadencia de la muñeca.
Sigo viendo su torería, su postura, su pasmo, de frente.

Sigo viéndole torear, porque eso debe ser torear.
Falló el acero ¿qué mas da? dirán algunos. No se puede tener todo.

Esto debe ser el  toreo sordo, sin orejas, porque total, para lo que hay que oir…
Y Morante no necesita orejas, le vale con las patillas.

¡Qué grande eres, Morante!

domingo, 24 de febrero de 2013

Sangre Española. Juan Belmonte



Como el invierno sigue siendo tiempo de lectura, cuando mi escaso tiempo libra me lo permite leo y releo últimamente lo que puedo sobre Belmonte y Joselito.
Por mucho que se haya leído, y con todo lo que se ha escrito sobre los dos, siempre hay algo nuevo que me llama la atención.

Aunque conocido, en este texto que copio, Juan Belmonte, con su extraordinaria personalidad,   narra de forma estremecedora y a través de la prosa de Manuel Chaves Nogales, el momento en el que conoció la noticia de la muerte de su rival y amigo Joselito.

José Gómez y Juan Belmonte tenían una relación casi fraternal, de profunda admiración, respeto y afecto, que a espaldas de las inquinas de  Gallistas y Belmontistas se profesaban las dos figuras más grandes e influyentes que ha dado la tauromaquia en el siglo XX, con el permiso de Manolete.

La trágica noticia sorprende a Juan Belmonte jugando en su casa al póker con su cuadrilla y amigos…

Aquella espantosa certeza nos hizo mirarnos los unos a los otros con espanto. Dejamos caer los naipes sobre el tapete, y sin articular palabra estuvimos durante unos minutos en estado de semiinconsciencia y estupor.

 Mis amigos fueron levantándose uno a uno, y, sin pronunciar una sílaba, se marcharon. Yo me quedé solo, hundido en un diván y mirando estúpidamente el tapete donde permanecían esparcidos los naipes y las fichas, abandonados por mis amigos.
En aquella soledad en que me habían dejado estuve repitiéndome mil veces aquellas palabras que me golpeaban en el cráneo como martillazos “¡A Joselito le ha matado un toro! ¡A  Joselito le ha matado un toro!”.

Poco a poco fue invadiéndome una pavorosa congoja. Miré a mi alrededor y tuve miedo. ¿De qué? No lo sé. El pecho se me anegaba de una linfa amarga, y cuando ya la garganta no pudo contener por más tiempo aquella inundación de dolor, estallé en sollozos.

Lloré como no he llorado nunca en la vida. El llanto me hacía mucho bien. Hubiera querido seguir sollozando durante mucho tiempo, porque la extraña conmoción del llanto, a la que nunca, hasta entonces, me había entregado, me libraba de aquel martilleo seco del cerebro que repetía “¡A Joselito le ha matado un toro! ¡A  Joselito le ha matado un toro!”.
Pero advertí que aquel llanto estaba produciendo en los míos una impresión desastrosa. Al verme llorar, mi mujer, sobrecogida, lloraba también. Lloraban además, allá en el fondo de la casa, los familiares y los criados, y hubo un momento de tal desesperación, que me asaltó la idea de que era a mí y no a Joselito a quien lloraban.

Creo que yo mismo sentí  un poco mi propia muerte aquel día.
Este sentimiento egoísta fue el que me permitió reaccionar enérgicamente. Volví a sepultar en el pecho la congoja que en un instante de abandono había dejado desbordar, y con un tono seco y duro hice a los míos recobrar el dominio de sus sentimientos.
Llegaba la hora de la cena y con una artificiosa impasibilidad me senté a la mesa e hice a mi mujer que me acompañara y a los criados que nos sirvieran. Era aquella una grotesca parodia.
Recuerdo que para dar ejemplo intenté llevarme a la boca unas hojas de ensalada, que se me agarraron como si fuesen esparto a las fauces resecas.
Simulaba que comía con la cara metida en el plato, y no me atrevía a levantar la cabeza ni a mirar a mi mujer, que sentada frente a mi se tragaba desesperadamente las lágrimas.
Una vez la miré y hallé en sus ojos tal expresión de espanto, la vi mirarme con tanta alma, que me sentí anonadado.

Dos días después había toros  en Madrid. Salí a la plaza con Varelito y Fortuna para lidiar una corrida de Albarrán. Tuve aquella tarde uno de los triunfos más grandes de mi vida.
Era el día en que se llevaban a Sevilla en cadáver de Joselito.


A veces he pensado que si el genio de la lámpara taurina me diese la oportunidad de pedir un deseo, le pediría que me trasladara en el tiempo por unas horas  y me diera la oportunidad de poder asistir a una corrida en la que hicieran el paseíllo José, Juan, y un tercero que dejaría a la elección del genio.
Por sugerir, y coincidiendo en el tiempo, le nombraría a Rafael El Gallo, Gaona, Machaquito, Saleri II, Pastor…más que nada por no pedirle a Manolete y ponerle en un aprieto al pobre genio de la lámpara. 
Y a  ser posible en Madrid o Sevilla por favor,  si no es mucho pedir…

El texto está extraído del libro de Manuel Chaves Nogales, “Juan Belmonte, Matador de toros”, libro “de texto” que, religiosamente y cual peregrinación a la Meca de los toros, debería ser de obligada lectura para cualquiera que aspire a ser  aficionado. Una joya, vamos.

Para acompañar esta entrada, “Sangre Española”, dedicado a Juan Belmonte y con música de Gabinete Caligari, quienes demostraron una audacia inaudita editando este tema, con su puesta en escena, hace ya nada menos que  30 años.



martes, 12 de febrero de 2013

El Fueracachismo



El fueracachismo viene a ser uno de los males que silenciosamente minan la moral y el aguante del aficionado medianamente observador. Tampoco hay que ser muy observador para sentirse agredido por esta peste, ni muy aficionado, no vayan a creer.
A veces basta con echar una mirada al cartel para empezar a sospechar que el enemigo silencioso se dejará caer esa tarde por el redondel.
Como el tema me preocupa y me molesta, hace tiempo ya escribí en el blog algo sobre la cuestión, ahora y antes, desde el punto de vista puramente subjetivo de este aspirante a aficionado.

Yo no se desde cuando nos acecha el taimado mal, lo que si que observo es que se extiende como una marea negra que, como el chapapote, lenta y silenciosamente nos va pringando, nunca mejor dicho, sin que nos percatemos, aceptando como si tal cosa que el toreo (o el destoreo) ha de practicarse de esa guisa.

Y esto viene al hilo (que no del pitón) de que en esta temporada mexicana y el incipiente despertar de la temporada patria, desde mi sofá, lo reconozco, y en lo poco que puedo asomarme a la pantalla tonta, me da la impresión de que el fueracachismo se ha asentado definitivamente entre nosotros y ya no llama la atención ni despierta siquiera unas palabras  de los comentaristas de turno. Debe ser que lo hemos aceptado como un perverso tributo a la modernidad del toreo, supongo.

Pero si creo que alguien debería decir a los jóvenes aspirantes a figura, todos ellos con grandes conocimientos teóricos,  dónde ha de colocarse uno al ejecutar las diversas suertes. Los terrenos del toro, las querencias, y todos esos conceptos que suenan a tauromaquia rancia y en blanco y negro, pero que deberían ser una de las  bases fundamentales del toreo.
Porque la culpa no debe ser del alumno sino de quien enseña, aconseja, y da por buenos aquellos truquillos de colocación que derivan irremediablemente en el ventajismo.
En los doctorados la cuestión puede que no tenga enmienda, pero en los novilleros aún cabe la esperanza.
Porque luego,  jaleados por sus consejeros se aquerencian, y cuando llegan por poner un ejemplo a Las Ventas, no entienden porqué desde el  tendido algún “maleducado” les vocea haciéndoles ver que aquello no se hace así, que eso es mentira, chaval.
Que eso es mentirse a ellos mismos y tratar de engañar al respetable, que es quien paga y manda. Y eso está muy feo.
Y como no lo entienden, se cabrean algunas veces y otras, las más, se frustran y a lo peor no vuelven.
Y a mi eso me parece una pena. Y lo siento de verdad por los chavales.
Qué queréis que os diga…

Hay quien se pregunta por qué ha de ser malo torear fuera de cacho y algunos hasta llegan a afirmar que el fuera-cacho no existe; que es una falacia ideada para desmerecer a las figuras en general y a Enrique Ponce en particular. (Joaquín Vidal)

 
(Nota: Desconozco el autor de la foto que he utilizado como base y que ilustra (y nos ilustra) esta entrada.)

domingo, 3 de febrero de 2013

Collado Mediano. Entrega de Trofeos de su Feria de Novilladas 2012


El pasado viernes, 1 de febrero, se ha celebrado en el Teatro Municipal de Collado Mediano la gala de entrega de los Trofeos correspondientes a su feria de novilladas de agosto del pasado año.
El acto, que resultó muy entretenido,  como viene siendo habitual se desarrolló con lleno en el aforo y bajo la conducción de Jorge Fajardo, Presidente de la Unión de Federaciones Taurinas de España y todo un experto en estas lides.
En poco más de una hora fueron subiendo al escenario los premiados, mostrando su agradecimiento y apoyo al Ayuntamiento y Asociación de Fiestas de Collado Mediano, organizadores de la Feria.
Cerró la gala el Concejal de Festejos de Collado Mediano, Javier Lozoya.

Estos son algunos de los momentos de la gala.


Ángel Sánchez, Trofeo Novillero sin caballos. Entregó el premio Ángel García


Premio al Fomento de la Fiesta a Encierros Infantiles "Los Segovianos". Entregó Álvaro Blasco.

Mención Especial, Ganadería Torrenueva. Recogió el premio el mayoral, Miguel Novoa y entregó Luz del Amo, Concejala de Cultura de Collado Mediano

Mención Especial Novillero Sin Caballos Amor Rodriguez

Trofeo al Mejor Subalterno, José Otero

Mejor ganadería sin caballos, Conde de Mayalde. Recogió el premio D. Rafael Finat

Mejor picador, Felipe López. Entregó el premio Pedro De Miguel.


Mejor faena artística, Fernando Adrián. Entregó el trofeo, J. Ramón Palacios, de la Asociación de Fiestas

Mejor Novillo, "Entusiasto·, nº 112 ganadería José Vázquez. Entregó el Trofeo José Antonio Blasco, Concejal del Ayuntamiento y recogió José Vázquez (hijo)


Mejor Ganadería José Escolar. Entregó el trofeo Jorge Fajardo.


Triunfador de la Feria, Román. Entregó el trofeo el Concejal de Festejos, Javier Lozoya.


Ángel Gómez Escorial, de la Escuela de Arganda, dirigió unas palabras en defensa de la Fiesta y el fomento de las novilladas sin picadores.



Fotografías, José María Gaitán