jueves, 7 de julio de 2011

Corrida concurso de ganaderías salmantinas en Cabanillas del Campo (Guadalajara)


Cabanillas del Campo (Guadalajara) ya tiene definidos los carteles de los festejos que se celebrarán del 21 al 24 de julio con motivo de sus ferias y fiestas, y que nos traen un aire a dehesas salmantinas.

Destaca la corrida concurso del día 23, por ser una novedosa e interesante apuesta por estas tierras.

Se lidiarán toros de seis ganaderías, cinco de ellas del campo Charro y una, Mª Carmen Camacho, que supongo vendrá  de Cádiz pasando por Salamanca.

Francisco Galache, Antonio Pérez de San Fernando, Juan Luis Fraile, Los Bayones, Mari Carmen Camacho  y Sepúlveda son las ganaderías a concurso.

La terna estará formada por Rafael de Julia, Serafín Marín y Jesús de Alba.

El día siguiente, domingo 24, se lidiará una novillada con picadores con utreros de Andoni Rekagorri, (Lisardo vía Valdefresno) para Luis Miguel Amado, Antonio Rosales y Ángel Puerta.

Completan el serial un concurso de recortadores con novillos de Galache en la noche del sábado 23, y una becerrada de promoción, que abrirá la feria el día 21, con reses de Rekagorri para Adrián Centenera (Guadalajara-Alhóndiga), Ángel Sánchez (Colmenar Viejo), Carlos Sánchez (Cabanillas del Campo) y José Antonio Amado (Málaga).

Por aquí estaremos…

lunes, 4 de julio de 2011

Novillos de “El Retamar” para Collado Mediano (Madrid). 26 de agosto de 2.011



Tras el atracón Isidril y su consiguiente digestión vuelvo a la carga,  ahora con la feria de novilladas de Collado Mediano (Madrid) que ya tiene prácticamente  definidos sus carteles para este año.

Intentaré ir presentando en el blog una a una las novilladas que se lidiarán del 25 al 28 de agosto en la localidad serrana.

Hoy le toca el turno a los novillos de “El Retamar”.
Tras el festejo de promoción sin picadores (25 de agosto) en el que se lidiarán erales del Conde de Mayalde, el viernes 26 está programada la primera con picadores, con utreros de “El Retamar”, ganadería Colmenareña de encaste Núñez vía Pilar Núñez.  

El cartel lo compondrán Víctor Barrio, indiscutible triunfador de las ferias de 2.009 y 2.010, Mario Alcalde, y Fernando Adrián.

Interesante cartel para una novillada muy bien presentada y con buenas hechuras.
Desde aquí os animo (decir “os invito” podría malinterpretarse…) a acercaros  a Collado Mediano a presenciar su feria de novilladas. Y lo hago fundamentalmente por tres motivos.

El primero, por ser “mi” pueblo de adopción, en Collado Mediano pasa como en Bilbao, que cada uno nace donde quiere.

El segundo es la variedad de encastes que vamos a poder presenciar (Albaserrada, Núñez, Domecq) lo que junto con carteles de novilleros en un buen momento, augura una feria interesante. Que haya suerte.

Y el tercer motivo es que creo que los aficionados debemos apoyar esfuerzos de Ayuntamientos como el de Collado Mediano quien, junto con la Asociación de Fiestas, organiza la feria.
En definitiva un grupo de aficionados sin otro interés que el de sacar adelante una feria muy digna, fuera de los circuitos empresariales establecidos.
Aunque sólo fuera por eso merecen el apoyo del aficionado.

Como se ve en las fotos, los novillos, nacidos todos entre octubre y diciembre de 2.007, presentan variedad de capas y están rematados para lidiarse mañana mismo.

Por último, quiero agradecer a Francisco Plazas, el mayoral, su amabilidad y paciencia. Con él mantuvimos una interesante y entretenida conversación de la que subiré al blog algún fragmento próximamente.


Nº18 General









Nº 63.  Rabanillo






Nº 87. Pamplinas





Nº 7. Piconero





Nº 77. Malacara







Nº 52. Milano





Así están los mozos



jueves, 9 de junio de 2011

La Feria del Cumpleaños


Jairo Miguel recibiendo a  "Aguilucho"
Foto: Juan Pelegrín


Segunda de la Feria del Aniversario en Las Ventas. O tercera, si contamos la Beneficencia.
Este cartel, incluido en el abono Isidril es un casi lleno seguro. Pero resulta que el Aniversario (¿) no es de abono “obligado”, con lo que el cartel, aún arrastrando la inercia del ciclo principal, se queda en una pobre entrada.
Pero todo tiene su cara y su cruz, porque frente a la relativa falta de “ambiente” se contrapone la ventaja de que con un poco de suerte puedes estirar las piernas y no sales encorvado y con la espalda dolorida, síntoma inequívoco del conocido síndrome del habitante de la grada de Las Ventas, que dicho sea de paso, aún no tiene la categoría de enfermedad profesional.

Me llama la atención en las colas de renovación del abono la pregunta recurrente de “a qué obliga el abono este año”. ¿La prensa es obligatoria? ¿Hay que sacar la Beneficencia? ¿El aniversario es obligatorio…?
Pues mire usté, como diría aquel, saque las entradas que le apetezcan, y si no le apetece, pues no renueve el abono, que ya vendrá alguien a quedárselo, que hay gente pa tó.

Es cierto que lo del aniversario no deja de ser un invento más o menos recaudador. Quizá una corrida conmemorativa, por ejemplo con alguna de las ganaderías consideradas “duras”  incluidas o no en la feria del Patrón y un cartel atractivo sería algo más lógico, pero lo que resulta evidente es que si hay aficionados interesados en la fórmula actual, como lo demuestra la media de entrada de hoy, pues bienvenida sea.
¿Qué hay público que sólo acude por San Isidro? bueno, es otra opción.

Tampoco en principio el cartel parecía para tirar cohetes. Tenía interés en ver a Víctor Puerto por comprobar si su retorno  podía aportar algo, interesante también sobre el papel Jairo Miguel, que confirmaba alternativa, y de Capea, qué decir, pues que se le daba otra oportunidad (mas) de la que debía hacerse merecedor frente a los “toros de la nieve” de Antonio Bañuelos.
Esos toros que pastan en los confines del Páramo de Masa, en la provincia de Burgos, y que como hoy no ha hecho calor han estado la mar de contentos.
Se lidiaron seis de la ganadería titular, con buena presencia y    que resultaron en general flojitos, yendo a menos, y complicados, excepto el sexto, que correspondió a Jairo Miguel y que resultó el mas noble y potable.
El segundo, de nombre “Farandulero” fue devuelto  a los corrales tras lesionarse (al menos eso pareció) en una caída, teniendo a partir de ese momento un comportamiento que  hacía los honores  a su  nombre  pues parecía  haber pasado la noche de parranda.
El cuarto, sobrero de Adelaida Rodríguez,  soso y con peligro.

En cuanto a la terna, hay poco que decir. Algunos capotazos de El Capea, que no llegó a convencer, y voluntad y poco más de Víctor Puerto, que tampoco pudo hacer nada frente a su lote.
Jairo Miguel dejó algún detalle interesante en el que cerraba plaza, al que no dio la distancia que requería y con el que no consiguió la ligazón que hubiera supuesto una faena meritoria.
Silenciados los tres.

Mención especial para la cuadrilla de Jairo Miguel. En el primero se desmonteró Ángel Otero tras banderillear con gusto, y en el sexto, en el que sobresalió también A. Otero en la brega, le tocó a “Lipi” saludar un par pinturero y bien ejecutado.

Al menos así lo he visto yo...

domingo, 5 de junio de 2011

El Orejímetro digital



Me cuentan que de forma inminente se va a publicar un Decreto-Ley que afectará profundamente al mundo taurino, introduciendo una revolución histórica en las corridas de toros.

Adelanto su contenido.

Real Decreto-Ley por el que se crea y regula el uso del mando transmisor de señales digitales para la petición de trofeos en los festejos taurinos.


Preámbulo.

Los festejos taurinos se encuentran actualmente situados en una encrucijada histórica en la que se hace preciso su adecuación urgente  a los tiempos actuales.
Es necesario por lo tanto adoptar nuevas tecnologías que permitan superar el actual estatus de espectáculo anclado en rancias tradiciones inaceptables en una sociedad desarrollada y moderna.

Consciente de la situación actual, el Gobierno de España, con el objeto de democratizar y modernizar el desarrollo de los festejos taurinos, ha considerado prioritaria la  implementación de  sistemas de participación popular vinculantes que permitan a la  presidencia del festejo ejercer su función, de acuerdo con el sentir expresado por  la mayoría de los asistentes independientemente de su sexo, condición social, estatura, edad, y grado de afición o conocimientos taurinos.

Tras un período de consultas a los diversos estamentos implicados, se ha acordado el diseño y creación de un mando a distancia que resolverá de manera definitiva los desacuerdos en la concesión de trofeos, estableciendo un sistema democrático y participativo mediante la emisión de un voto por cada espectador que dará lugar a un veredicto adoptado por mayoría simple, establecida ésta en la mitad de los asistentes mas uno.
De esta forma se pretende evitar las discusiones y el mal ambiente que generan las decisiones de la presidencia del festejo.


Disposición preliminar

Con el objeto de que el voto emitido sea libre y meditado, se establece un período de reflexión durante la lidia de cada res. Por tanto:

La lidia deberá transcurrir en absoluto silencio. Únicamente podrá hacerse oír alguna crítica, siempre en tono menor, al picador de turno. Durante el  resto de la lidia queda terminantemente prohibida cualquier manifestación de júbilo o desacuerdo, estando expresamente prohibidas las palmas de tango.

Se excluye de esta prohibición el sonido de los pasodobles de la banda cuando así sea demandado por algún espectador (a la voz de  ¡Mú-si-ca, Mú-si-ca, Mú-si-ca!) en las plazas donde sea costumbre.
Donde exista esa costumbre, los espectadores podrán acompañar el sonido de la música haciendo sonar sus palmas rítmicamente, sin que esto implique expresión de opinión con respecto a la lidia.

Artículo 1.

Los espectadores que acudan al festejo recibirán junto con la entrada un mando a distancia mediante el que podrán expresar su grado de satisfacción al finalizar la lidia de cada res.
El mando, de aspecto similar a los utilizados en el control a distancia  de aparatos electrónicos  tales como televisores o dispositivos de almacenamiento de imágenes (DVD), será desechable y biodegradable, evitando  así la acumulación de residuos sólidos contaminantes (como los antitaurinos) en el entorno de las plazas de toros.

Modus operandi:
En el momento en que sea demandado por la Presidencia, y en cualquier caso al finalizar la lidia de cada res y con anterioridad al arrastre del tiro de mulillas (donde lo hubiera) cada  espectador, bien con criterio propio o previa consulta a algún entendido en la materia que se halle cerca de su localidad (siempre hay alguno cerca) pulsará el botón del mando que mejor se ajuste a su grado de satisfacción o insatisfacción con la faena recién terminada.
Para ello deberá orientar el extremo del mando hacia la presidencia a la vez que pulsa alguno de los siguientes botones.

Artículo 2. Uso del mando durante la lidia.

Botón verde: Se pulsará antes de que finalice el segundo tercio, cuando a juicio del espectador, o de su asesor entendido cercano, la res deba ser devuelta al toril por presentar algún defecto, visible o no.

Botón blanco: Pulsado durante el tercio de varas significa el cambio inmediato de tercio.

Botón naranja: Petición de indulto a la res.
Cuando deba ser indultada por su excepcional bravura y entrega, aunque esto tampoco es demasiado importante. Obviamente, este botón sólo puede ser pulsado antes de que se dé muerte a la res.


Artículo 3. Uso del mando al finalizar la lidia.

Botón blanco: Pulsando una vez, significa petición de oreja,  pulsado dos veces significa petición de dos orejas, y pulsado tres veces significa petición de dos orejas y rabo. En todos los casos implica la vuelta al ruedo del matador.

Botón azul: Petición de vuelta al ruedo a la res.

Botón morado: Se empleará cuando se solicite la vuelta al ruedo del matador. Su uso es incompatible con el botón blanco.

Botón negro: Se pulsará cuando se quiera pitar al diestro. En función del porcentaje de votos emitidos, y cuando este supere el setenta y cinco por ciento, los pitos se  convertirán en bronca.

Artículo 4.

La presidencia contará con un receptor de señales que, de manera inmediata para no demorar el desarrollo de la lidia, captará y contabilizará todos los votos emitidos por los espectadores.
El resultado se mostrará al público en una pantalla situada a la derecha del Sr. Presidente, de manera que no será necesario mostrar ningún pañuelo indicativo.

El veredicto, democráticamente obtenido, será inapelable, con lo que no habrá lugar a protestas ni desacuerdos, acabando de esta forma con interminables discusiones inútiles en los tendidos.

Disposición derogatoria.

A partir del día siguiente a la entrada en vigor de esta normativa y por motivos de salubridad e higiene,  quedará terminantemente prohibida la utilización  del pañuelo como forma tradicional de petición de trofeos.





¿O lo habré soñado…?





jueves, 2 de junio de 2011

La tarde sin clase



Y no porque hiciéramos “novillos”, que allí estábamos todos como si fueran a pasar lista.
Decepcionante y fría resultó la penúltima de la feria de San Isidro, en lo meteorológico también.
Y cuando se pasa frío no se está en lo que hay que estar.
Mucha expectación para ver a los Palhas. Y mucha decepción después de ver a los palhas. Sin clase.
Comentaban los vecinos que no parecían Palhas. Que si son de lo de Ibán, que si vienen de la parte de los Tulios, que si la crisis portuguesa…
Salvo el primero, que resultó el más noble y con más faena por hacer, el resto demasiado flojos, broncos, difíciles y descastados. Y con un trapío discutible
Devueltos dos por manifiesta invalidez, impropia de esta renombrada ganadería, fueron sustituidos por los sobreros de Carmen Segovia (¿cuántos sobreros ha sacado la ganadera en esta feria…?) y Aurelio Hernando, este último lidiado en sexto lugar, jabonero de capa y vecino serrano de los de Carmen Segovia.
Esta ganadería, que pasta en Soto del Real, guarda aún parte de la sangre veragüeña que pervive en la actualidad.
El jabonero, de nombre “Bombero”, como llevaba tanto tiempo en los corrales esperando a que algún compañero se hiciera el cojo o le flojearan los remos, cuando vio que por fin le tocaba el turno decidió volver a entrar por donde salió hasta en dos ocasiones.
Es lo que tiene cuando uno se piensa que ya le han hecho fijo…que se acomoda.

Debo confesar que tras verle salir al ruedo para quedarse, y viendo la hora que llevábamos,  me fui yo por donde había venido, así que poco puedo decir de lo que a continuación sucedió.

De lo que vi antes, además de la falta de casta y de un trapío más que discutible en los Palhas, apreciable más aún desde las alturas en las que habito, me disgustó la actitud cansina de Salvador Cortés. Tanto en el segundo, imposible, al que intentó sin sentido dar mantazos, como en el quinto, algo más potable y en el que volvió a confundirse de cabo a rabo. Si no le protestamos aún estaba intentando dar  pases y más pases.

Luis Bolívar, torero acostumbrado a la lidia de diversas “joyas” de la cabaña brava, estuvo muy desdibujado y un pelín cansino también. No consiguió entrar en faena en ninguno de sus dos toros, y eso que el primero pintaba bien y fue el más aceptable de la impresentable corrida de Palha.

David Mora tuvo detalles en el primero de su lote que deberían ser refrendados próximamente (en el segundo andaba quien esto escribe lejos ya).
Para mí fue el que cumplió.

En definitiva la tarde decepcionante debería servir para enviar al purgatorio Isidril a una ganadería más, la de Palha.
Ya son dos años de petardo y no se merece un tercero consecutivo.
Demos tiempo a la ganadería portuguesa para que vuelva a su sitio  y abramos paso a otras ganaderías  hoy por hoy vetadas en la feria.

Y nos quede Cuadri.


miércoles, 25 de mayo de 2011

La tarde guapa

Foto: Juan Pelegrín

Bonitas hechuras en el encierro de El Torreón.
Excelente presentación.
…y nada más.
Como si se tratara de una metáfora de lo que ayer poblaba los tendidos de Las Ventas en la  decimoquinta de feria.

Lo mismo en el ruedo que en los tendidos, pero sin silicona ni botox.
Mucha presencia, poco más.
Tarde de público guapo, dos toreros “mediáticos” y uno de “los de antes”.
No sé si esta correlación de fuerzas sería aplicable a los tendidos, pero había mucho mediático y guapa/o sentado también.

Cinco de El Torreón, que aparte de sus buenas hechuras resultaron en general sosos, mansurrones, descastados y flojitos, muy flojitos.
Y uno sobrero de Carmen Segovia, que salió “empanao” y así estuvo, empanao, hasta que se fue al desolladero. Debió ser  que, acostumbrado al aire fresco de la sierra madrileña, le afectó el calor de la capital.

Ni siquiera hubo toro para que “el de antes”, Juan Mora, pudiera sacarle esos doce o catorce pases que necesita, nada más,  para dejar su impronta. No hubo manera, a pesar de que lo intentó.
Se mosqueó el maestro con los que le recriminaban el pico.
Yo creo que estas demostraciones de algún sector del público deberían ser más meditadas. A Mora, a estas alturas, le trae al pairo lo que algún aficionado pueda reprocharle en sus formas de entender el toreo.

Demasiados años en esto como para que venga algún listo a decirle cómo tiene que ponerse o por donde tiene que coger el estaquillador.

Sin embargo, esas mismas protestas parecían hacer mella en Cayetano. Cuando se oía algún silbidillo era evidente cómo corregía su colocación. Claro, que le falta mucho para llegar a donde el de Plasencia.
También lo intentó Manzanares, alargando una faena de por sí inalargable, con dos toros, sin casta, demasiado justitos de fuerza, y que ni transmitieron ni sirvieron nada más que para que Curro Javier se quitara la montera para saludar, excelente una vez más en la ejecución con las banderillas, y que estuvo en un tris de tener un disgusto con el manso que le apretó hacia las tablas ante el despiste y la inoperancia del resto de la cuadrilla.

Y a Cayetano, que si no le silban torea al hilo, y despegado (artísticamente, pero despegado) creo que le falta todavía madurez para estar donde parece que está ahora. Veremos si llega a madurar.
Como la tarde, mucha presentación (al menos eso decían las entendidas en el tema) pero poca “chicha”.

Lo mejor de la tarde? Por este orden:
La suerte suprema, claro, que estando Manzanares jugamos con ventaja.
La banda de música, y por destacar, “Churumbelerías”
La “presentación” en los tendidos. Lo dicho, bonitas hechuras.
Gloria Bendita…

sábado, 21 de mayo de 2011

La tarde de las rodillas (del vecino de atrás)




Que a gusto se está en las novilladas de la feria. Menos gente, ambiente más distendido, puedes estirar las piernas…
Lo de ayer, aunque pudiera parecer una novillada, si te fijabas en los tendidos te dabas cuenta enseguida de tu error. Había mucha gente, demasiada gente. Algo no cuadraba.

La corrida empezó fría. La frialdad inicial del respetable la achacaba yo a las rodillas del que tenía detrás, que me tuvieron preocupado en el inicio del festejo.
  
Llegué a pensar que todos y cada uno de los que estábamos allí teníamos  las rodillas de nuestros  vecinos torturándonos la espalda (menos los del callejón, que estaban muy juntitos como suele pasar en las grandes ocasiones, pero no tenían a nadie detrás).  

Y ese mal rollo inicial tenía que tener un motivo,  sin duda las rodillas del vecino clavadas en la chepa eran la clave, y por eso andaba fría la cosa.

Al morir  la primera sardina (¿o era un toro?) me volví y le espeté, con toda mi educación…Maestro, o nos organizamos con las rodillas o no llegamos al tercero, así no aguantamos diez minutos  más.
Entre el cubata (que imaginaba derramándose sobre mi camisa), el puro (que también imaginaba con su ceniza cayéndome por encima) y las rodillas taladrándome el espinazo, no había manera de “posicionarse” que se diría ahora…

Parece que la cosa surtió efecto y fue mejorando la postura, ya que a partir del cuarto, que ya parecía un toro, dejé de sentir la presión rotuliana en los omóplatos, lo que sin duda contribuyó a que la tarde remontara superando la frialdad inicial y pudiéramos llegar a ver detalles interesantes.

Por lo demás, gran estocada de Manzanares (una vez más) que se dejó ver con la “mano de la verdad”,  detalles toreros del francés (me suele gustar su concepto místico, qué le voy a hacer) y un par de tandas al natural de Talavante.
Naturales de los de libro, muy bien ejecutados, con gusto, temple y ligazón. Me gustó, si señor, al final va a acabar por convencerme…hasta dejó de dolerme la espalda…

martes, 17 de mayo de 2011

La tarde del uyuyuy!!

Foto: Juan Pelegrín



Entre el ¡uy! Y el ¡olé! nos hemos pasado la tarde en Las Ventas. En un susto.
Primera novillada de la Feria de San Isidro con novillos de Flor de Jara bien presentados y muy en el tipo de la casa. Destacaron el quinto y el sexto, aunque todos tuvieron casta y algunos demasiado peligro.
Artísticas y muy templadas  verónicas de recibo al primero de la tarde a cargo de Jiménez Fortes, uno de los que destacarán pronto, y que se las ha visto con un novillo con estudios universitarios que le vio al segundo muletazo y le propinó una soberana paliza con importante cornada en el muslo.
Estuvo muy valiente y sin perder la compostura a pesar de tenernos en un ¡uyyy!!!
También sufrió de lo lindo la señora que tenía yo cerca y que se ha pasado la tarde mirando sólo por un ojo.
Victor Barrio saludó por tafalleras al tercero y cuando echó las  rodillas al suelo fue bruscamente golpeado tras lo que tuvo que salir por piernas perseguido por el novillo. Tal y como lo vimos correr, este chico además es un atleta.
En esas habría que haber visto a alguno de los que se embuten en el traje de luces con calzador.
Destacó (por fin…) el tercio de varas, con un Luciano Briceño que picó como se debe picar, ni más ni menos.
En el segundo de su lote, que lidió en quinto lugar a consecuencia de la cogida de Jiménez Fortes, recibido también en los medios, ha cuajado una faena muy sólida y valiente que no se vio premiada con oreja tras petición levemente mayoritaria. Vuelta al ruedo aplaudida.
Debo reconocer, por si no se ha notado en alguna de las entradas de este blog , que tengo cierta predilección por el segoviano. Tiene estilo y mucha clase.

Larios, estuvo algo gris con los de su lote y pudo sacar una faena larga y aún así entretenida en el sexto, que hubiera correspondido a Jiménez Fortes, y que para mí fue el mejor del encierro.
Por cierto, me hubiera gustado ver a dos de los de ayer con esta novillada...

sábado, 14 de mayo de 2011

La tarde cárdena

Foto: Juan Pelegrín



Nota: Esta entrada, escrita el mismo día 12, se publica el 14 debido a la “caída” de Blogger, y el consiguiente descontrol desde la tarde del jueves.
Disculpas


Ese cielo gris, de panza de burra, tan típico de algunas tardes de mayo de Madrid, y que a veces se vuelve plomizo, ha sido esta tarde un cielo cárdeno.

Cárdeno claro, para más señas, como el quinto “Escolar” en Las Ventas.

No hago crónicas ni reseñas de la feria Isidril por tres motivos.
En primer lugar porque ya hay más que suficientes (demasiadas) crónicas.
El segundo motivo es porque no es mi intención.
Y el tercero, y el más importante, es porque entre ir, estar, y volver, me queda tiempo para poco más.

Pero hoy si quiero hacer un comentario de la tarde cárdena. Hoy ha habido ratos de emoción, que no es poco.
De los Escolares (que aprenden rápido, por cierto…) unos (el primero) han sido fuertemente ovacionados en el arrastre, otros aplaudidos de salida, otros aplaudidos de salida y al arrastre y otros ignorados.
El primero, bravo, con casta y nada noble (…¿para que?...) y exceptuando al segundo  y al sexto, que mansearon, al menos en mi opinión el resto mostraron casta desarrollando cierto peligro.

Excelentemente presentados todos.

Y una mención especial al cuarto. Un Saltillo que parecía enteramente sacado de una de esas fotos antiguas, en blanco y negro, de toros de “los de antes”.
De los que se ven ya pocos, desgraciadamente.

Y de los espadas, poco que decir.
No pudieron, probablemente porque no supieron. Y además alguno debería replantearse el tema del estoque.
Al respetable en general, y a mí en particular, no nos gustan los toricidios.




martes, 3 de mayo de 2011

Lo bueno, si breve...



Generalmente (hay excepciones, claro) siempre que asisto a una corrida de toros, hay algún momento en el que pienso que se está excediendo lo que, al menos yo,  considero un tiempo razonable. Una duración de la faena que no alargue innecesariamente lo inalargable.

Sin ir más lejos,  y por ser la que tengo más reciente, en algunos momentos de la goyesca de ayer, 2 de mayo, en Las Ventas.

Yo puedo entender al matador que, cumpliendo con su deber y su compromiso adquirido, trata de apurar hasta el límite las fuerzas y la condición del toro, pero es que hay veces (demasiadas) en las que ese empeño se acaba volviendo en su contra.
Estaremos de acuerdo que en unas plazas se tiende a alargar más que en otras, quizá por la importancia del evento y el afán de intentar algunas tandas más con la esperanza de que aquello remonte.
Uno no puede dejar pasar la oportunidad del triunfo, y si lo que te tocó en suerte no corresponde, es comprensible que se busquen los resquicios del éxito pegando, o intentando pegar,  pases y más pases.
Y no me refiero precisamente a la faena de Iván Fandiño al sexto. No hay que confundir solidez, aplomo  y empeño, que es lo que puso el vasco (alcarreño de adopción), con la pesadez.
Pero hay toreros que en algunas ocasiones resultan cansinos.

Esto también viene a cuento de la duración de las corridas. No sé si será por amortizar la entrada, pero parece que si no se alarga la faena, “nos han timao”.
Recordando a  Juan Mora en la Feria de Otoño (diez-doce pases y a otra cosa), nunca fue mas acertado lo de “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

Y también viene a cuento de una “bilidad” más, como nos recuerda Enrique Martín en su blog.

La durabilidad, o podríamos decir el “toro Duracell”, aquel que queremos que dure y dure como el conejito…aunque se estrelle una y otra vez con la acorazada Brunete transmutada en  picador.

Porque tampoco es lo mismo picar como mandan los cánones (¿qué cánones?) que desfondar al animal  contra la acorazada de picar que decía Vidal, que aunque lleve peto y castoreño, su misión debe ser la de probar su bravura y ahormar la embestida, no cargarse al toro.

Y me acordé de una cita de Eduardo Miura que he leído en el op. 7 de Tierras Taurinas, y que reproduzco porque me parece muy acertada.

La lidia de antaño era muy distinta. Un peón recibía al toro, luego el matador se ponía delante mientras el caballo entraba al ruedo, muy ligero.
Se picaba tanto como se podía, pero los puyazos no duraban. Los toros iban al caballo, pero no se quedaban. Salvo cuando los mataban en varas. Era más concluyente. Después salía el matador, hacía su quite, un tirón, un remate, no mucho más.
Hoy cuatro capotazos para sacar al toro del caballo, luego el quite…y apenas se acaba el tercio de varas, los banderilleros salen al ruedo antes de que el último caballo haya salido. Luego el matador intervenía. ¡Dos por alto, tres molientes y la estocada! ¡Hoy los toros tienen un muro frente a ellos! Y la pica de hoy es mucho más dura que la de antes.
Ocasiona más destrozos y el toro se emplea más. Mientras más bravo es, más lo castiga la puya. Lo que explica que el toro que da más resultado es el que no se agota en el caballo, si no el que dura en la muleta. Lo cual es imposible cuando hay puyazos interminables (…)

Cuando yo era pequeño, a mediados de los cincuenta, las corridas rara vez duraban dos horas. Todo iba más rápido. Las faenas eran mas cortas, la lidia era más precisa y había menos tiempos muertos. Entre una cosa y otra, eran siete u ocho minutos menos de esfuerzo lo que se le pedía al toro.
El alargar la lidia va en detrimento del toro y del espectáculo, ya que el ritmo es un elemento fundamental del éxito(…)

El público debe ver en el torero a un superdotado, a alguien que realiza lo que ninguno se atrevería a hacer. Si el espectador tiene la sensación de que puede hacer las mismas cosas que el campeón, el espectáculo pierde su interés. Para eso hace falta que la lidia le permita al toro expresarse. Desgraciadamente ese no es el caso, y si bien el riesgo existe, aún con un toro disminuido, dicho riesgo no se nota…