lunes, 28 de marzo de 2011

Segundo Tercio (I)

Subo al blog una nueva lámina de las publicadas por El Pais en 1.995.
Dedicada al tercio de banderillas.


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lunes, 21 de marzo de 2011

A las afueras del cacho



Ver los toros por la  televisión, con sus repeticiones y sus cámaras superlentas capaces de captar el movimiento mas fugaz y transformarlo en infinito, tiene sus ventajas y como no, su parte inconveniente.
En mi caso, uno de los inconvenientes es que mis hijos, cuando se  aburren, no lo disimulan como yo, sino que me riñen por haberles  quitado el fútbol o las “Winx” (el que tenga hijas pequeñas sabrá quienes son las Winx, para el resto, puedo decirles que son algo parecido a las “Barbies”  pero en más moderno, creo).

Estas riñas tienen el efecto de no permitirme ver una retransmisión completa, sus cámaras superlentas, sus repeticiones y demás, lo que tengo que confesar que a veces, visto lo visto, es una bendición.

Otro de los efectos de la televisión, es que al menos en mi casa no tengo a nadie alrededor que aplauda o proteste, con lo que no me cuestiono si soy un tipo raro, o no tengo ni idea de lo que estoy viendo, como me ocurre cuando la mayoría aplaude y yo no veo el motivo (o al revés).

Digo esto porque creo que me estoy volviendo maniático con la edad, porque si no, no le veo otra explicación a que me asombre lo que veo con demasiada frecuencia gracias a la superlenta-repetidora.

Lo de la correcta colocación del diestro al citar con la muleta es un tema del que se habla, se escribe, y se discute mucho.
Desde mi corto entendimiento en Tauromaquia, me asombra que esa   colocación, no voy a decir que en la mayor parte de las faenas, pero si en más de las que sería deseable, nada tenga que ver con lo que yo creía saber del tema, que sin falsa modestia es más bien muy poco.

Con una asombrosa frecuencia he visto en esta pasada feria de Valencia (por centrarme en lo más reciente) como el descoloque se convierte en habitual, sin comentario alguno al respecto por parte de  quien debe hacerlo, ni con muestra de disconformidad del público, o al menos eso parece desde el otro la de la pantalla.
A lo mejor “in situ” no es tal la unanimidad en aplaudir tal descoloque.

Vamos, lo que siempre, al menos hasta ahora, se ha venido en llamar torear “fuera de cacho”.

A lo mejor debo replantearme algunas cosas, y procurar no adquirir manías con la edad, porque está claro que cada toro tiene su lidia, y hacerlo al hilo del pitón no tiene necesariamente que ser ventajista ¿o si?

Una vez más, coincido con el maestro Vidal cuando escribió…   
Hay quien se pregunta por qué ha de ser malo torear fuera de cacho y algunos hasta llegan a afirmar que el fuera-cacho no existe; que es una falacia ideada para desmerecer a las figuras en general y a Enrique Ponce en particular.

Como no podía ser menos, también estoy de acuerdo con Navalón, que escribió…
Estoy harto de escuchar a los viejos toreros que lo más importante es la colocación antes de empezar el muletazo. Con el capote pasa lo mismo, pero como ahora se centra todo en la muleta, vayamos al grano.

Antes de convencerme con la práctica hablamos largo y tendido con dos maestros tan distintos en su estilo como Domingo Ortega y con Pepe Luis Vázquez.

Años después con Manolo Escudero en las muchas veces que vino a torear a 'El Berrocal'. Todos decían lo mismo: "Si te colocas bien mandas en el toro y rematas bien el pase para quedarte otra vez colocado. Si te colocas mal, el que manda es el toro y al terminar el pase quedas descolocado".
La forma correcta de citar es colocarte enfrente de la mitad del testuz y de la penca de rabo, de forma que haya una línea recta entre la cadera del torero (o el medio pecho) y el espinazo del toro. Una vez afirmado en ese terreno se adelanta la muleta y se espera que el toro llegue a la muleta. Sólo entonces, ni antes ni después, se adelanta la pierna para torear en curva.

Digo que ni antes ni después porque un torero tan inteligente como Paco Camino adelantaba la pierna en el momento mismo de citar, antes de arrancarse el toro. Así resulta que cuando el toro llegaba a la muleta, Camino no tenía que correr el riesgo de cambiarle la trayectoria del viaje y la foto salía impecablemente, la pierna contraria adelantada. Camino era tan listo que muy poca gente se dio cuenta de esta ventajilla.

Por lo menos cumplía con el importante requisito de ver venir al toro y aguantarlo desde lejos.


Ahora que lo pienso, puede que traiga aquí estas citas para darme un poco de consuelo y alejar de mi estos malos pensamientos de que me estoy volviendo un maniático...


miércoles, 16 de marzo de 2011

Primer Tercio

El País publicó en 1.995 una serie de interesantes láminas, "La lidia", que dirigidas por Joaquín Vidal hacían un recorrido por el arte de torear, por el toro, y  por los grandes maestros de la Tauromaquia, como rezaba en su presentación...

"La confrontación del hombre con el toro a lo largo de más de dos siglos ha creado una fiesta de arte y de valor. Diestros señeros concibieron la técnica de la lidia y dotaron de grandeza al espectáculo con sus esfuerzos e incluso el sacrificio de sus vidas.
Paralelamente, el trapío, la bravura y la nobleza del toro se fueron perfeccionando merced a un grupo dilecto de ganaderos, que supieron mantener lo más granado de las castas originarias.
De todo ello  ofrece un amplio panorama la colección de 27 láminas que aquí se presenta, con la biografía de los toreros más importantes y las épocas cruciales de la historia de la Tauromaquia; las características de las reses; las plazas y la estructura del espectáculo, desde la salida del toril -momento que recoge la famosa estampa de Daniel Perea- hasta la muerte del toro, pasando por el repertorio de suertes que componen el arte de torear..." 

Iré subiendo al blog alguna de las láminas de la colección, empezando por la dedicada al tercio de varas


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martes, 8 de marzo de 2011

Pesos, trapíos y tipos



La normativa legal que rige actualmente los  espectáculos taurinos en todo el territorio español, establece el peso  mínimo de las reses lidiadas en corridas de toros, que es de 460 kilos en plazas de primera categoría, 435 en las de segunda, y de 410 en las de tercera categoría al arrastre, o su equivalente de 258 en canal.
En las novilladas picadas, el peso de las reses no podrá exceder de 540 kilos en plazas de primera categoría, de 515 en las de segunda y de 270 kilogramos en canal en las de tercera categoría y en las portátiles.
En las plazas de primera y segunda categoría, el peso será en vivo, y en las de tercera, al arrastre, sin sangrar, o a la canal, según opción del ganadero, añadiendo cinco kilogramos que se suponen perdidos durante la lidia.

Hasta ahí todo claro. A partir de ahí…

Si el peso es un parámetro medible objetivamente, y al menos en la teoría, no manipulable, el trapío sin embargo viene a ser un concepto más o menos aceptado por el uso y la costumbre, pero que está muy lejos de ser algo objetivamente medible.

Lo que para unos puede resultar ser un trapío imponente, para otros puede ser la viva estampa de un carnero (carnero topador, pero carnero al fin y al cabo). Hablamos de algo sujetivo en cualquier caso.
Los tipos morfológicos característicos de cada encaste están también definidos en el Real Decreto (60/2.001) sobre el prototipo racial de la raza bovina de lidia.

A la hora del reconocimiento veterinario previo a un festejo, entran por lo tanto en juego parámetros medibles  junto con conceptos (llamémosle así) en los que la subjetividad del que juzga es evidente.
Si no hay nada legislado al respecto (¿se puede legislar sobre el trapío…?) el veterinario de turno deberá evaluar, bajo su punto de vista, con la máxima objetividad que sea posible.
Y ahí es donde yo creo que se gesta el despropósito con el que en ocasiones nos sorprende el reconocimiento. Diez pares de ojos, verían probablemente diez trapíos diferentes.

Aún así, el resultado del reconocimiento veterinario no es vinculante para quien ejerce la autoridad del festejo, y será éste, el presidente, quien asumirá la responsabilidad de admitir reses que han rechazado los veterinarios. Pero…¿Quién le pone el cascabel al gato?

Mientras los toros no vengan servidos “a cala y a cata”, como los melones, y no haya por tanto posibilidad de adivinar la bravura o mansedumbre que corre por sus venas, o esta se deduzca de escrutar su mirada mas o menos fiera, es evidente que hay que establecer algún parámetro objetivo  (el peso) que no se preste a interpretaciones subjetivas o intencionadas (el trapío).
Dando por sentado que el peso parece ser lo más fácil de medir, el problema viene cuando se generaliza y se acotan intervalos de valores que claramente perjudican, cuando no dejan directamente fuera de juego, a determinados encastes que no se caracterizan precisamente por su volumen o su peso.
Yo si creo que el aficionado, entre otros actores de la fiesta, tiene también su parte de culpa en que nos hayan impuesto el burro grande, ande o no ande.
¿Sería admisible, hoy por hoy, para la mayoría  de aficionados y público el toro chico, o terciado, pero bravo, en una plaza como Las Ventas? Sinceramente creo que no.

Como si el volumen o el peso tuvieran que ver con la bravura o la nobleza (ojo, evidentemente tampoco el peso tiene porqué  estar directamente relacionado  con el trapío…)
Que yo sepa, no se ha encontrado una relación ni directa ni indirecta entre el peso y la bravura. Aún así, cada día se demandan toros más voluminosos, con más caja y en definitiva con más peso.

En esto creo que estamos, no sé si la mayoría, de acuerdo en que es uno de los males de la fiesta en la actualidad.
Del toro grande y pesado deriva la gradual pérdida de riqueza genética, ya que los ganaderos (con más o menos pretensiones, y salvo honrosísimas excepciones de románticos de la crianza de algunos encastes) tenderán a la crianza de reses voluminosas y pesadas en detrimento del toro chico, tan bravo o más, nunca se sabrá con certeza, que el toro grande.

Tanto o más grave que la pérdida de riqueza genética resulta la aberración de la morfología (tipo)  característica de un encaste.
Aberración que se produce cuando se busca un  toro “fuera de tipo” que dé mas peso a aquellos que, de seguir perpetuando el tipo que define su encaste, difícilmente alcanzarán el peso mínimo.

Al menos para mi,  parece claro que se hace cada día más necesaria una revisión en profundidad de la normativa sobre pesos mínimos (…y máximos) que evitarían bochornos sonrojantes como el que se retornen de vuelta al campo los ejemplares que presentó a reconocimiento  Adolfo Martín la pasada feria de San Isidro.
No es cuestión de remover el asunto, pero es que hay cosas que no entiende ni un avezado surrealista.

La hipótesis de adaptar realmente, no sólo sobre el papel, el peso mínimo a la procedencia de la res abriría la posibilidad de lidiar en plazas de primera toros de aquellos encastes que dan un tipo de toro con menor peso (que no con menor bravura) y que hoy por hoy, y en aplicación de la reglamentación actual, tienen definitivamente vetada la lidia en esas plazas.

Pero  esta modificación se presenta probablemente arriesgada, porque no es fácil que público y aficionados se pongan de acuerdo en qué parámetros (y hasta qué valores) son admisibles a la hora del reconocimiento previo.

No se puede utilizar la misma vara para medir un Miura que un Coquilla. ¿El resultado? El toro grande se come al chico.
Y así seguiremos mientras no se bajen del burro y se encuentre algún tipo de solución normativa que impida, insisto,  lo que en definitiva sucede en plazas de primera categoría, en las que los encastes que dan un tipo de toro de menor peso y tamaño (tipo elipométrico  en lenguaje veterinario) están en la práctica vetados.

martes, 1 de marzo de 2011

El concurso para gestionar la Plaza de Guadalajara queda desierto



Terminó el plazo de presentar ofertas para gestionar la Plaza de Toros de Guadalajara sin que se haya presentado ninguna. Desierto.
Negras nubes se adivinan no tan a lo lejos, porque esto de Guadalajara puede no ser más que la punta de un iceberg que esconde la realidad de las plazas de segunda y tercera categoría.

Sin ser muy mal pensado, esto lleva cierto tufillo a acuerdo tácito para rebajar, aún más, las exigencias del Consistorio arriacense, pero según el concejal de Asuntos Taurinos, Lorenzo Robisco, “esta circunstancia, tal y como me han transmitido algunos empresarios, entre ellos, el anterior gestor de la plaza, ha estado motivada porque los resultados económicos no se ajustan a sus previsiones, a pesar de que el último pliego ha salido en idénticas condiciones y literalmente igual al de los dos últimos años”.

Guadalajara, favorecida y perjudicada por la cercanía a Madrid, llegó a gozar de una feria taurina muy digna para tratarse de un coso de segunda categoría.
Poco a poco, ha ido perdiendo ese cierto poso “torista” que se le adjudicaba para programar en los últimos años ferias, cortas,  a base de “figureo” y clavel.

Tras algunas dificultades en lo económico con gestores anteriores, que al final pueden ser el origen de este “desierto”, la casa Matilla se hizo cargo de la gestión durante los dos últimos años, algo que no parece estar dispuesto  a prorrogar, al menos con estas condiciones.
En principio, y según el pliego,  la feria constaría de cinco festejos, incluyendo al menos dos  corridas y una de rejones.

El pliego puntuaba, entre otras cuestiones, con diez puntos (con un máximo de sesenta), la  contratación de cada uno de los toreros incluidos en una lista de “figuras” compuesta por José Tomás, Enrique Ponce, Cayetano Rivera, Miguel Ángel Perera, El Juli, Manuel Jesús “El Cid”, El Fandi y Morante de la Puebla, junto con los rejoneadores Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura.
Nada se dice, por cierto, de puntuar algo así como la variedad de encastes en la feria. Sería mucho pedir, y además a algún empresario aspirante le podría dar la risa.

La Empresa adjudicataria debería asumir también la gestión administrativa de los encierros y sueltas de reses, una particularidad de la capital alcarreña que es, si no me equivoco, junto con Pamplona y salvando las distancias, la única capital de provincia en la que tiene lugar el tradicional encierro (a las 8 de la mañana), aunque realmente y en contra de la petición de las peñas de aficionados, sólo es el encierro de las reses que se lidian por la tarde en el caso de las novilladas.
Es evidente que el Ayuntamiento tendrá que forzar ahora la máquina, y mas aún  teniendo en cuenta que estamos muy cerca ya de las elecciones municipales y convendría dejar resuelta, o encarrilada al menos, la feria de este año.

domingo, 27 de febrero de 2011

...Y la puerta no creció


Se confirma. Debe ser este el tamaño que tiene la puerta de Vistalegre.
Casi prefiero llamarle “El Palacio”, porque Vistalegre es y será “La Chata”.
El problema del Palacio de Vistalegre, aparte de las medidas (escasas) de su puerta grande, no es que esté cubierta, el problema es que está casi a tiro de piedra (largo) de Las Ventas, y vuelvo a insistir con el tema. Nos confundimos, todos.
La empresa, el público, los aficionados, los protestantes, los actuantes y la Presidencia.

De otra forma  no se explica el estallido de júbilo que se ha producido otra vez hoy, algo más atemperado que el de ayer, eso si, porque  de lo contrario hubiera sido para hacérselo mirar.
Hasta la vuelta al ruedo del jabonero sexto, segundo del Cid, pareció de cachondeo.
Mi vecino de asiento, que lo abandonó un momento para ir a refrescarse, cuando volvió pensaba que era coña, pero no lo era. Dos orejas a Manuel Jesús y vuelta al jabonero, que probablemente fue el más pasable y aparente de la tarde, pero lo del regalo no se lo creían ni los mulilleros, a los que hubo que parar cuando emprendían la huída sin reparar en el pañuelo de la Presidencia.

Morante estuvo, que no es poco.
Dio rienda suelta a su muñeca en el quinto, armando el lío en los tendidos a pesar de que a unos cuantos nos pareció que no anduvo en su sitio y  abusó del descoloque.

Y Juan Mora lo intentó, pero resultaba muy difícil quitarse de encima el recuerdo de su memorable última aparición a pocos minutos del Palacio Carabanchelero.
Tanto lo intentó que por no quedarse con las ganas pidió el sobrero con el que tampoco pudo demostrar lo que sigue llevando dentro.

Yo no se si repetirá la Feria Invernal en lo sucesivo. A mi el Palacio se me antoja mas adecuado para ver baloncesto, pero en cualquier caso, si repite, habrá que dejar muy claro lo que podemos esperar.
Que no nos vendan la vespa a precio de Harley.


Seguí trasteando con la cámara...





sábado, 26 de febrero de 2011

La Puerta Chica de Vistalegre



Vistalegre (que de Vista Alegre tiene poco, pero eso será otro tema), aunque esté en Madrid,  no es Las Ventas.
Parece de Perogrullo, pero para algún “protestante” no debe serlo.

Para quien en algún momento de las tardes Vistalegreñas tenga dudas, le bastará con mirar al cielo. Si lo ve bien, entero,  esta en Las Ventas, si no lo ve, o  sólo ve un cachito, está en Vistalegre.
Digo esto por los “protestantes”, que a menudo se olvidan que no están en la calle de Alcalá.
Ni por categoría, ni por prestigio, ni por tradición ni por nada.

Dejando por sentado que exigimos integridad absoluta, decencia y seriedad independientemente de la categoría del coso, no me parece (a mi) correcto que, por ejemplo, se proteste cuando suena la música para acompañar una faena, o se pongan pegas sonoras a una aceptable y correcta presentación para una plaza de segunda, en general, como ha tenido la corrida que inauguraba la temporada y la llamada Feria de Invierno en Vistalegre.

De lo visto, el señor López, Don Julián, que sabe torear (que yo lo he visto…) se empeña en intentar engañarnos utilizando con frecuencia su toreo de mentirijillas, como ha demostrado esta tarde en Madrid. Pero como esto le vale para salir a hombros por la Puerta Chica de Vistalegre, pues para qué nos vamos a meter en más complicaciones, ha debido pensar…

Talavante ha estado desconcertante, que tiene rima y todo.
En su primero estuvo, digamos correcto y con ese “algo” distinto que nos gusta. En el sexto, que no ha querido ver en ningún momento, más le valía haberse ahorrado el mal rato…total, ya tenía asegurada la Puerta Chica tras las dos orejas del tercero.

Y Manzanares (hay que ver qué bien mata usted, señor Manzanares…Viéndole parece hasta fácil, lo que pone en evidencia, por ejemplo, a Talavante con el sexto…) pues Manzanares me parece a mí que ha estado más que digno.
Un poco perdido a ratos, probablemente “fuera de punto” tras su largo y obligado parón, Pero en mi humilde y en absoluto experta opinión, los mejores momentos, o al menos los más auténticos, hay que apuntárselos a él.

Y mañana, domingo, con un cartel que creo más interesante,  comprobaremos si Vistalegre tiene de verdad Puerta grande, o si sólo tiene Puerta chica o si nos tenemos que conformar con la salida de emergencia.
Y yo por mi parte seguiré haciendo experimentos fotográficos…

Juli con su primero

J.M. Manzanares

jueves, 24 de febrero de 2011

Novillos de Moreno Silva (...que no veremos en Las Ventas...)


Un seguidor del blog me envía estas fotos (que publico con permiso de su autor,  F. Núñez) de los novillos de Moreno Silva que iban a ser lidiados en Las Ventas.
Al parecer la empresa le ofreció al ganadero ir en una de las novilladas del inicio de temporada en Marzo, cosa que éste no aceptó.

Bonitas hechuras, puede que a  falta de rematar algo, pero hay que tener en cuenta que estas fotos están hechas a primeros del mes de febrero.

¿Nos quedaremos definitivamente sin verlos por aquí?








lunes, 21 de febrero de 2011

Manolete y los Pablo-Romero





Tierras Taurinas, de André Viard,  me supone siempre una lectura  entretenida y enriquecedora.
En el opus 6, dedicado a la ganadería y encaste de  Pablo-Romero, además de un repaso como siempre exhaustivo a la historia de este encaste tan singular, se plantean una serie de “misterios” por resolver en torno a los míticos “toros guapos”.

De entre los misterios cabe  destacar, por convertirse casi en la línea argumental de la publicación, lo que denomina “la hipótesis Saltillo”, cuyo origen se sitúa en la  rumoreada y nunca reconocida cruza que se produciría en torno a 1.914 y 1.917  de la vacada de D. Felipe de Pablo Romero y Llorente con sementales del Marqués de Saltillo, en ese tiempo en manos de su viuda, a la sazón hermana de D. Felipe de Pablo Romero que es quien tras la muerte del Marqués se convierte en su albacea testamentario.

Viard trata de  demostrar o al menos sugerir esa hipótesis, basándose  en la aparición  casi repentina por aquellos años en los toros de Pablo-Romero de tipos   asaltillados con su característico hocico de rata y predominio del pelaje cárdeno, entre otros caracteres típicos de los toros del Marqués, lo que junto con análisis actuales de ADN, ciertamente parece evidenciar la cruza tras la singular cohabitación de ambas ganaderías en la finca de La Herrería, en Sanlúcar la Mayor.

Lectura muy entretenida, como siempre, y de la que a continuación transcribo un pasaje en el que, tratando de la aparición en la escena taurina de una figura que resultará tan determinante como es el apoderado, refiere el asunto de Manolete con los Pablo-Romero, y  José Flores “Camará”, su poderoso apoderado, de por medio. 


“A partir de su tercera temporada como matador, el público le reprocha a Manolete las exigencias de Camará, quien impone a los ganaderos la obligación de mandar para su torero los toros que él elige, y la de “humanizarlos”, un término que en el mundillo se usa para referirse púdicamente al afeitado.
Un día de 1.941, cuando Manolete acaba de realizar una gran faena a un toro de una de sus ganaderías predilectas, una voz se alza en los tendidos: “Eso había que hacerlo ayer…” La reprimenda da en el blanco. La víspera, en la misma plaza, un corridón de Pablo-Romero, admirablemente presentado, bravo y poderoso, entusiasmó a los aficionados.
Manolete está furioso. Deseando no dejar pasar la injuria, cosa que podía afectar a la imagen de su torero, Camará le convence de seguir lidiando los toros de Pablo-Romero, y le indica sus condiciones al ganadero: Los toros los eligirá  él y serán “afeitados”.
Ofendido, José Luis de Pablo-Romero y Artoloitia le rehúsa.
La sanción no tarde en llegar: no sólo Manolete no volverá a torear una sola de sus corridas, tampoco irá a torear a las plazas donde se anuncien los toros de Pablo-Romero…Manolete es entonces una figura inevitable, y los organizadores tienen que obedecer.

Treinta y cinco años más tarde, José Luis de Pablo-Romero y Artoloitia, quien entonces tiene 77 años, le confirma los hechos a Alfonso Navalón: “ Manolete nos echó de todas las ferias porque habíamos rehusado afeitar a nuestros toros para él ¡Únicamente cumplimos con nuestro deber!...No aceptamos simplemente porque no estaba autorizado. Ni más ni menos.
¡El día en que  el afeitado sea legal, cortaremos los pitones más que cualquiera!
Mientras tanto, el hacerlo equivale a deshonrarse. ¡Y que no me hablen los taurinos de “humanizar”! Ya que el fondo del problema no es más que una cuestión de dinero. Todo se hace por dinero.
No para proteger al torero, sino para proteger el dinero que puede hacerles ganar”.

El veto siguió siendo efectivo en 1.942 y 1.943. “En esos años, precisa el venerable ganadero, tuvimos que lidiar nuestras corridas en las plazas de segunda a las que Manolete no iba…y las que no se vendieron, tres cada temporada, ¡las hice apuntillar!”.
En 1.944, el resentimiento del matador se aplaca. Manolete se reencuentra con los Pablorromeros el 10 de agosto en Málaga, y el 23 de agosto en Bilbao, en una corrida matinal, que había sido suspendida la víspera debido al mal tiempo.
El ganadero no había cedido a las exigencias del apoderado, pero algunas empresas intercedieron por él…El torero no pudo triunfar.
Sin embargo el conflicto se había solucionado parcialmente.
Hasta la cornada mortal en Linares, el 28 de agosto de 1.947, Manolete no volvió a lidiar un solo toro de Pablo-Romero, pero Camará no se opuso más a la presencia de dichos toros en la misma plaza que su torero.
Quizá haya que ver en este lío el origen de la dicotomía sobre la que desde entonces van a estructurarse las ferias: De un lado los toreros estrella frente a ganaderías “comerciales”, y del otro los “toros-toros".

lunes, 14 de febrero de 2011

Entrega de premios Feria Taurina de Collado Mediano 2.010. Víctor Barrio triunfador





El pasado viernes 11 de febrero se celebró en Collado Mediano la ceremonia de entrega de los premios de su feria taurina 2.010.

Con lleno absoluto en el Teatro Municipal Villa de Collado y en una gala sencilla pero brillante y muy entretenida, se entregaron los galardones a quienes resultaron triunfadores según el veredicto del jurado de la Asociación de Fiestas de Collado Mediano, que valoró los méritos de todos los que participaron en el ciclo de novilladas.




Organizada por el Ayuntamiento, con la colaboración de la Asociación de Fiestas, y actuando como maestro de ceremonias D. Jorge Fajardo, Presidente de la Federación Taurina de Madrid, que presentó la gala, tras una breve introducción seguida de un vídeo que recordaba los mejores momentos de la pasada feria, fueron subiendo al escenario uno a uno los premiados.

 Jorge Fajardo, actuó como maestro de ceremonias


En primer lugar, el trofeo a la mejor actuación de la novillada de promoción celebrada el 26 de agosto fue a parar a manos de David González, por su labor con el sexto eral de la tarde, de la ganadería de Sotillo Gutiérrez, al que cortó las dos orejas.

Beatriz Badorrey entregó el premio a David González


El trofeo a la mejor ganadería de la feria recayó en la de El Torreón, propiedad del maestro Cesar Rincón, destacándose el comportamiento del novillo herrado con el nº 728, de nombre “Tontillo”, premiado con la vuelta al ruedo tras ser lidiado en quinto lugar por Víctor Barrio.


Pablo González (Monte la Ermita) recibe el premio en nombre de Cesar Rincón de manos de Juan Ramón Miranda


Resultó merecedor de la mención especial a la faena artística el novillero, actual matador de alternativa, Arturo Saldívar, por la gran faena realizada al segundo novillo de su lote, de la ganadería de “Monte la Ermita”, en la tarde del 27 de agosto, y que fue premiada con las dos orejas.

Ángel García entrega el trofeo a Arturo Saldívar



Recibió el trofeo al triunfador absoluto de la feria, por segundo año consecutivo, el segoviano Víctor Barrio, por su extraordinaria actuación del domingo 29 de agosto con la novillada de “El Torreón”, en la que cortó dos orejas y dos orejas y rabo respectivamente a cada uno de los novillos de su lote.

José Ramón Palacios hizo entrega del trofeo a Víctor Barrio

Quien agradeció el afecto del público Collaíno


Se entregaron también a continuación, tres placas  conmemorativas cuyos destinatarios fueron Verónica Sanz, en reconocimiento a la labor fotográfica desarrollada en el municipio en los últimos años, captando cualquier detalle festivo y taurino.

Verónica Sanz con los concejales José A. Blasco y Javier Lozoya

El que esto escribe, José María Gaitán, por mi colaboración en el apartado fotográfico la pasada feria. Debo decir que la placa, tan bonita como creo que inmerecida, la recibí enormemente agradecido y encantado de la vida.

José María Gaitán con Jose A. Blasco y Javier Lozoya

Finalmente se entregó una tercera placa en reconocimiento al fomento de la fiesta, que recayó en la Federación Taurina de la Comunidad de Madrid y que fue recogida por su Presidente, D. Jorge Fajardo, en agradecimiento a la valiosa colaboración prestada durante los cuatro últimos años a la Asociación de Fiestas y a los integrantes del actual equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Collado Mediano.

D. Jorge Fajardo, Presidente de la Federación Taurina de Madrid


A continuación tomó la palabra Dª Mª Ángeles Sanz, quien en nombre de “Las Majas de Goya”, reivindicó el papel de la mujer como aficionada, en un mundo como el taurino, tradicionalmente machista.

Dª. Mª Ángeles Sanz


D. Felipe Díaz Murillo, Director de la Escuela Taurina de Madrid, se dirigió al público asistente para hablar, en un animado discurso, sobre la necesidad de fomentar los ciclos de novilladas, poniendo como ejemplo el buen hacer  de Collado Mediano con su feria, y comprometiéndose una vez más en hacer lo que esté en su mano para que este año volvamos a contar con una novillada de promoción.

D. Felipe Díaz Murillo, Director de la Escuela Taurina de Madrid


Finalmente tomó la palabra la Alcaldesa de Collado Mediano, Dª María Rubio.
En un emotivo discurso  que caló en el auditorio, hizo un repaso a la tradición taurina de Collado Mediano, para finalizar con una rotunda defensa del derecho a preservar y fomentar nuestras costumbres, nuestras tradiciones y nuestra afición.


Dª. María Rubio, Alcaldesa de Collado Mediano

Y para terminar esta entrada, voy a volver a insistir en algo que ya comenté en la entrada que inauguraba este blog

Dentro de escasamente tres meses volveremos a las urnas a elegir corporaciones municipales.
Sin ánimo de abrir un debate político, que no es mi intención, sólo quiero pedir como aficionado y no votante allí, a todos aquellos que comparezcan en las candidaturas por Collado Mediano, sean cuales sean, y vengan de dónde vengan, que el camino apuntado por la anterior corporación y consolidado por la actual, sea el que siga en el futuro su feria taurina, dando el paso necesario para convertirse en una referencia en cuanto a ciclos de novilladas en la zona centro.

No podemos dar un paso atrás, porque es en estos momentos y llegados a este punto, cuando hay que cruzarse, echar la “pata alante”, y fijar la embestida.

Lo contrario, dar la espantá, y desandar lo que nos ha llevado a programar ferias más que dignas, sería un grave error que en definitiva haría más daño aún a la situación actual de la fiesta.

Y para quienes pudieran traducir este asunto en un mero ejercicio de rentabilidad en número de votos, que tengan presente que ningún espectáculo ha conseguido a lo largo de los años congregar tanto público en Collado Mediano como los espectáculos taurinos, encierros y novilladas, que allí se celebran.

Como quien me conoce sabe que no me mueve la servidumbre política, ni siquiera la afinidad, me voy a permitir mojarme y dar al César lo que le corresponde, y, al menos en materia taurina, que es de lo que aquí se escribe, hay que decir que el actual Equipo de Gobierno de Collado Mediano se ha ganado a pulso en esta legislatura un nueve y medio sobre diez, y digo un nueve y medio porque habrá que dar un margen para la mejora y ganarse el diez los próximos cuatro años.
Que lo veamos.



Montajes en vídeo que preparé para la ocasión, parte de los cuales se proyectaron en la entrega de premios.

Víctor Barrio



Arturo Saldívar